En casa tenemos muchísimos cuentos. Cada vez que vamos a alguna feria compramos, o si vamos de viaje (estén en el idioma que estén), y siempre son bienvenidos en cumpleaños, navidad, etc.
Los cuentos "de toda la vida" no me gustan nada, ni caperucita, ni cenicienta... en casa contamos otros cuentos.
Estos son algunos de nuestros preferidos.
Todos los de Juan y Tolola, de Lauren Child.
Son muy divertidos, Tolola me recuerda a mi nena, tiene una imaginación increíble, y Juan siempre la acompaña y razona con ella a su manera, son geniales.
Los dibujos son preciosos, y tenemos desde libros con pop-ups hasta libros con pegatinas (que una vez pegadas te queda el cuento).
Si tenemos que elegir: No tengo sueño y no quiero irme a la cama y Lo siento pero este es mi libro.
La vaca que puso un huevo, de Andy Cutbill, con ilustraciones de Russel Ayto, es uno de mis preferidos.
Tiene unos dibujos preciosos, es divertido, emocionante y sobretodo muy tierno.
Tatty Ratty, de Helen Cooper, cuenta las aventuras de un conejo de peluche que se pierde y al que le pasan mil cosas mágicas hasta que vuelve a casa. Muy tierno.
Y por supuesto los clásicos, que supongo que ya conocéis.
¿A qué sabe la luna? de Michael Grejniec.
Un grupo de animales colabora para alcanzar la luna y después la comparten.
El topo que quería saber quién se había hecho aquello en la cabeza, de Werner Holzwarh y Wolf Erlbuch.
Desternillante. Un topo que investiga quién le ha hecho ¡¡una caca!! en la cabeza.
Con un montón de animales y todas sus cacas, los peques (y no tan peques) no pueden parar de reír.
Y por hoy paro. Pero tenemos muchos muchos muchos más... ¡otro día sigo!