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jueves, 28 de junio de 2018

Vestido trotero - con trucos para cortar el vinilo textil a mano


El verano es tiempo de vestidos. Son frescos y prácticos, y las peques se pueden vestir en 3 segundos.

Así que cuando A ratitos perdidos montó la Semana del Vestido Trotero, supe que iba a coser uno.


¿Qué es un vestido trotero? Justamente ese que no se quieren quitar para nada: súper cómodo, fresco, bonito a rabiar.
En nuestro caso debe tener vuelo, y mejor aún si tiene bolsillos, para llenarlos de tesoros.

Puntos extra: estampado para que no se vean mucho las manchas, y que la tela no pida plancha.


Hacía años que no dibujaba nada, y mi nena me pidió a ver si dibujábamos algo juntas.  Mi nena enseguida cambió el dibujo por la piscina, pero yo me quedé enganchada dibujando.
Confieso que aún no había terminado el dibujo y ya estaba pensando en lo bien que quedaría sobre tela. Y para ser más exactos, en un vestido.


Este es un momento en el que piensas 'ay, ¡si tuviera un plotter de corte!'. Gracias Naiaraina e Hilos y Más por ofreceros a cortarlo por mí... ya sabéis que entre que se me ocurre y que lo hago no pueden pasar más de un par de minutos jajajaja así que me tengo que buscar otra manera.


En fin, se puede cortar el vinilo con tijeras.
O mejor aún, con un bisturí tipo el de la foto - eso va fenomenal, porque además corta sólo el vinilo, dejando la capa transparente, así que se maneja muy bien.


Después todo es combinar materiales y dejarse llevar. Para esta aplicación usé:
  • Vinilo textil - pelo, flores, corona
  • Tela plana de algodón - círculos
  • Tela de camiseta - fondo de la cara
  • Hilo - para dibujar la cara
  • Cuentas y un botón



Para bordar la cara - además de un tambor de bordar e hilo negro - usé un rotulador al aire, de Hilos y Más.
Este rotulador desaparece sólo, o al lavar si no tenéis paciencia para esperar. Lo uso a menudo para pasar marcas de los patrones a la tela. No está mal probar primero en un retal, para comprobar que en efecto se va bien.


No sé gran cosa de bordar, pero estoy súper orgullosa del resultado.


Para el vestido, usé el mismo patrón del Burda Kids que había cosido aquí, simplemente ampliando un poco.


Es fácil de poner, sin nada para abrochar, simplemente pasado por la cabeza.
Es amplio y muy cómodo.
Y súper importante: tiene vuelo y bolsillos.


Normalmente mi nena elige las telas, pero se lo cosí como sorpresa, así que elegí yo.

La tela negra de rayitas era un pantalón que me cosí hace tiempo y no me ponía casi nunca. Reciclando a tope.


La tela de puntitos no recuerdo dónde la compré, era un retal pequeño.
Lo bueno de este patrón es que, al tener la pieza del delantero y la espalda así rectas, se aprovecha muy bien la tela. El vuelo se consigue con los triángulos que van en los laterales.


No me bastaba el largo, con lo que añadí una franja de la otra tela debajo.

Las mangas y el bajo están rematadas pasando la overlock, y después haciendo un mini dobladillo justo con ese trocito. Es una manera muy fácil de rematar cosas que no son rectas.


Rematé los bolsillos con biés naranja, para darle algo más de color, y el cuello (que tenía que ir un pelín fruncido) con FOE.


La espalda es sencilla, sólo con una etiqueta de estas.

Si os fijáis, las mangas no están cortadas en la dirección que se supone - era la única forma de cortarlas del pantalón que reciclé.


No os imagináis lo que le gustó :D - de hecho, cuando se lo probó ya no se lo quiso quitar. Es su vestido preferido.


¿Os gusta?


miércoles, 27 de junio de 2018

Reciclando un sofá


Hace nada estrenamos sofá.
El viejo estaba muy viejo como para que alguien lo quisiera o para arreglarlo con unas fundas, pero en vez de tirarlo así entero, decidí ver qué se podía aprovechar.


Esta pieza estaba debajo de la 'chaise longue', y pensé que sería fácil transformarla en un asiento extra. 


Extra: además llevaba ya ruedas, con lo que es fácil moverla de un sitio a otro.
La tengo 'guardada' en este rincón, y cuando queremos más espacio para sentarnos o poner los pies, la cambiamos de sitio.


Elegí telas en color gris. Los flamencos son una sudadera de verano preciosa de Cal Joan.


Me gusta el toque divertido y de color, y a la vez es muy práctico que sea estampado para que no se le noten tanto las manchas.


No sé si sudadera es la mejor tela para un sofá, pero es taaaaaan suave y taaaan bonita.


Para la parte de debajo del cojín, usé una especie de fieltro gris que saqué del sofá.


Y por supuesto, snaps, de SnapClic.


Espero no tener que desenfundarlo a menudo, porque meter la espuma y la capa de encima (una especie de guata que también salió del sofá) me llevó un buen rato, pero ahí está la opción.


La otra tela es micropana elástica, un retal con mala forma que me quedaba. Con él forré la parte de abajo.


Confieso que le tengo mucha manía, porque este pantalón no nos ha durado nada - se ha rajado la tela en varios sitios. Espero que aquí no le pase nada.

- ¡Mira, mamá! ¡Está lleno de hormigas! 🐜🐜🐜🐜
... uhm... pues no son hormigas 
🤔... son como pelusitas!.
Ains, cortar micropana ✂️... voy a aspirar 'hormigas' durante semanas 

Me quedaba un poco de tela (quién lo diría, si sólo tenía 1m de flamencos), y pensé en hacer fundas para los cojines pequeños del sofá.


Así la otra pieza queda más integrada - y para qué negarlo, los cojines también quedan mucho más achuchables y suaves.


La parte de detrás, en varias piezas de micropana, en plan puzzle. Y cómo no, con snaps. 


¿Qué os parece?


También descosí un montón de cremalleras y me quedan los cojines - que estoy pensando en transformar en un rincón de lectura. Y mi pareja troceó la madera de la estructura para calentarnos el invierno que viene ;-)


Participo en MiMi.

domingo, 24 de junio de 2018

Cosiendo una gorra

Básico para el verano: gorras.


Además de fáciles de coser (y de necesitar muy poca tela), son muy cómodas y quedan súper chulas. Tenéis tutorial aquí.


La parte azul es tela de camiseta elástica, de Cal Joan. La usé en estos leggins.
Como sólo me quedaba un pequeño retal, he tenido que hacer unos malabarismos (cambiando las costuras de sitio) para sacar la gorra.


Las telas de la visera son un sandwich: algodón plano + fieltro + algodón plano.
Con cualquier retalito basta, así que fenomenal.


El fieltro le da consistencia a la visera.

Las 3 capas van pegadas con adhesivo temporal en spray, y así es muy fácil coserlas.
Biés por el borde de la visera. Lo he cosido en zigzag porque así es súper fácil.


La tela de bichos ya la había usado aquí para una camisa, y la de kokeshis aquí para una blusa.

El puño naranja también es de Cal Joan.


 Si os apetece coser una, pasad por aquí.

sábado, 23 de junio de 2018

Bañador de niño

Al fin están los peques de vacaciones. No sé a vosotras, pero a nosotros nos hacía ya falta.
Ahora todo tomará otro ritmo, sin esas prisas, levantarse temprano, corriendo para no llegar tarde al cole, ¿te has olvidado la merienda?, comer rápido, correr otra vez, y a la cama temprano - o no, porque esto estaba ya imposible.
En fin, un respiro, jugar sin prisa, bañarse mucho y cambiar las mochilas por bañadores.

(Por cierto, si sois de las previsoras que coséis sin prisa y queréis coser una mochila, aquí tenéis el patrón).


Hace unas semanas, después de coser estos bañadores para mí, cosí uno para el peque.


Le había encantado esta tela que había escogido pensando en mí, y jugando con los patrones como si fuera un rompecabezas conseguí sacar los shorts que os enseñé y dejar cortado (en varias piezas, porque tenía que sacarlo de la parte estampada sí o sí) este para él.

Esa mini montañita de la izquierda es todo lo que sobró de la tela - creo que sólo dio para 1 o 2 cuadrados de mi próxima manta de retales. Me preocupa mucho la cantidad de residuos que generamos, y me satisface un montón conseguir aprovechar la tela al máximo.


No tengáis miedo a cortar un patrón en varias partes para aprovechar bien la tela. Podéis aprovechar para hacer combinaciones.
Otro truco que uso es que, si la tela es elástica en ambas direcciones, a veces corto alguna pieza en el otro sentido. Además de permitirme aprovechar mejor la tela, así puedo jugar con la dirección del estampado.

En cambio, para otras cosas sí soy quisquillosa. Me gusta que las rayas y dibujos casen en la medida de lo posible.


Usé mi patrón de siempre, lo tenéis AQUÍ. Es el mismo que uso para su ropa interior, y viene en talla 2 a 10 años.

Esta lycra es gruesa y poco elástica, así que amplié un poco.
Además alargué pensando en hacer dobladillo, pero la tela no se dejó - así quedaron, algo menos cortos.


Nos encantan los elásticos de colores.
Rematé la cintura directamente con elástico (tutorial aquí) de 2.5cm de ancho, color fucsia, de Hilos y Más.
Tengo que confesar que esto fue lo que demoró que terminara esta costura - me gusta coser el elástico con hilos de su mismo color, pero no quería cambiar los hilos negros antes de terminar varias cosas que tenía en mente.

Cuando al fin me puse, sólo tardé 2 minutos y medio en elegir los nuevos conos de hilo y cambiarlos (aquí tenéis tutorial para cambiarlos así de rápido).